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abril, 2010

  1. Post dedicado al Post It

    abril 30, 2010 by Ion


    Hoy quiero dedicarle esta entrada a una de las “herramientas” que para mí tiene un valor muy simbólico cuando hablamos de creatividad. Según la Wikipedia, la definición es la siguiente:

    Las Post-It (o los pósit) son pequeñas hojas de papel autoadhesivo de varias dimensiones, formas y colores. Se usan para escribir notas recordatorias, para pegarlas después en cualquier tipo de superficie. Es una marca registrada, propiedad de la Minnesota Mining and Manufacturing Company, más conocida como 3M.

    El post-it es una herramienta que procuro tener a mano. Mi mala cabeza hace que todo se me olvide frecuentemente y si no me lo apunto mal vamos. Es por eso que recurro a los post-its si no tengo el ordenador delante, puesto que en este caso todo lo anoto en soporte digital. El post it símplemente es un soporte puntual, para las ideas o tareas del momento. Que se te ocurre algo, lo dibujas o lo escribes en el post it. Que te llaman y te dan una dirección, lo anotas en otro post it. Que a la mañana te tienes que afeitar, pues coges un post-it antes de meterte en la cama, te dibujas con barba y lo pegas en el cristal del baño (Hasta tanto no he llegado pero bueno…)

    El caso es que cuando quieres anotar muchas ideas, como en una sesión de brainstorming, este soporte es fenomenal. Está disponible en varios colores y se manipula fácilmente.

    En ocasiones se pueden hacer cosas tan sorprendentes como las que podemos ver en los siguientes videos:

    Video 1:Extreme Sticky Note Experiments
    Video 2: Post-it Love


  2. creatividad y felicidad ¿Cuál es la causa y cuál el efecto?

    abril 26, 2010 by Ion

    Hoy me he topado con un fragmento que me ha despertado la atención puesto que reflejaba una hipótesis que me había planteado desde hace un tiempo. Al leerlo he comprobado que existen evidencias científicas para corroborar que es cierto dicho razonamiento. Os lo dejo para que podáis opinar:

    Teresa Amabile, de la Facultad de empresariales de Harvard, descubrió que la felicidad conduce a la creatividad, y no al contrario. Amabile y su equipo controlaron una gran variedad de factores y concluyeron que el estado de ánimo positivo podía predecir el pensamiento creativo y la innovación en el lugar de trabajo; también encontraron pruebas de que la innovación conduce a un estado de ánimo positivo.

    Encontrar el lugar que nos haga felices ejerce un efecto muy potente sobre nuestra “Activación”. Este tipo de lugares favorece que las personas hagan más de lo que harían de otro modo, como participar en actividades más creativas, inventar algo nuevo o fundar empresas, etc.: todo ello muy satisfactorio para la persona y muy productivo económicamente. Tinagli descubrió que ese tipo de activación procede, en gran medida, del estímulo visual que pueda ofrecer el entorno: Parques y espacios abiertos, oferta cultural, etc., aspectos a los que llama “servicios simbólicos”. De esta forma, se inicia un ciclo regenerativo: el estímulo despierta la energía creativa, que a su vez, atrae a más personas llenas de energía de otros lugares, por lo que aumenta la tasa de innovación, la prosperidad económica, los niveles de vida y los estímulos.

    Por otra parte está la cuestión de ser uno mismo. En general, las personas son felices si pueden ser ellas mismas y cultivar su individualidad. Los sociólogos y los psicólogos señalaron ya hace mucho tiempo que la autoexpresión es una fuente importante de felicidad.

    Este es un fragmento obtenido del libro Las ciudades creativas del autor Richard Florida. En lineas generales comenta la gran importancia del lugar que se escoge para vivir si uno desea ser feliz.

    Imagen: Ben Heine


  3. La fórmula para no estancarse

    abril 19, 2010 by Ion

    El lunes es un día perfecto para empezar a hacer cosas. Para algunos puede ser el inicio del calvario semanal, el comienzo de las tareas repetitivas de toda la semana, la espera al fin de semana, que es el momento donde uno hace todo lo que le gusta hacer. Pero desde este punto de vista uno no puede permanecer feliz durante mucho tiempo.

    No se puede empezar algo esperando a que llegue el final. Tanto el comienzo como el final deben ser situaciones gratificantes. El primero por tener la oportunidad de cambiar algo y el segundo por la satisfacción de haber llegado al objetivo principal o en su defecto, a unos objetivos previos marcados.

    Cuántas veces nos hemos visto inmersos en un círculo vicioso por el cual durante la semana hacemos cosas que no nos gustan y que estamos obligados a hacer hasta que llega el fin de semana. Hay que ser más listo y plantearse las cosas de otro modo. Yo me siento cómodo cuando tengo una constante sensación de progreso. Lo he comentado varias veces en este blog, soy enemigo del estancamiento. Siempre que me he sentido estancado en un área he actuado para salir del círculo.

    No es cuestión de ir cambiando en todos los aspectos de tu vida, la clave está en cambiar en aquellos aspectos en los cuales no estás del todo contento o crees que podrías estar en una posición mejor. Con el resto de cosas en las cuales me siento contento echo el ancla, me dejo de preocupar y continúo con aquellas en las que sí quiero cambiar.

    Para ésto, lo mejor es tener medidas de control o indicadores de seguridad, uno puede estar conforme con algo y dejarlo hacia un lado, pero siempre que “eche el ancla” que se establezca unas condiciones mínimas por las cuales alarmarse cuando éstas sobrepasan la linea.Lo que no se puede medir no se sabe si mejora, y lo que no mejora termina por estancarse.

    Por ejemplo, si tu peso ideal son 80 kilos, cuando llegues a 85 debería saltar la alarma y decir: “Cuidado Ion que te estás pasando con la comida y has bajado el pistón con el ejercicio…”

    Al final es cuestión de priorizar en aquello que te hace feliz. Este es mi método, ¿Como lo hacéis vosotros para sentiros satisfechos con vosotros mismos?


  4. Por qué sí puede triunfar el iPad

    abril 13, 2010 by Ion

    Se ha creado mucha controversia que rodea al fenómeno iPad, que si unos dicen que es una chorrada, que si otros dicen a quién va dirigido, otros comentan que es muy caro para las pocas funcionalidades con las que viene incorporada la primera versión…

    Yo personalmente considero que Apple ha querido dar un salto hacia el futuro con este producto. La era digital está aquí y el que primero entra para imponer los nuevos hábitos de utilización de productos digitales corre con una ventaja para mantenerse en el mercado. Y Apple, como no, lo ha hecho con clase gracias a este producto que pese a ser, de momento, un utensilio que adquirirían unos pocos “early adopters” ya cuenta con más de 500.000 unidades vendidas.

    Lo mejor de todo es que los desarrolladores han puesto la mirada en este atractivo producto que gracias a su capacidad brinda unas posibilidades que a más de uno nos han dejado con una sonrisita en la boca con algunas de sus aplicaciones. Si quereis ver algunas de ellas, las más atractivas que he encontrado son las siguientes:

    Link 1: F1

    Link 2: El mejor libro digital


  5. Nunca discutas con un idiota. La gente podría no notar la diferencia

    abril 11, 2010 by Ion


    La primavera la sangre altera, no es una excepción en mi caso. Últimamente me hierve la sangre y estoy ciertamente irritable por cualquier cosa. No sé si será el ambiente o las circunstancias por las que estoy pasando. Siempre he sido una persona muy tranquila, es raro verme enfadado de verdad, pero cuando me enfado, me enfado.

    Nunca me ha gustado perder los nervios, es más considero que controlo muy bien esa parte de mí. Y una de las recetas que más recomiendo en estos casos es la expresión escrita. Sí, escribir todos tus sentimientos y mostrarlos en papel o en un blog como este te descarga de toda esa energía negativa. Pero otra cosa debo recomendar. ¡Detente! ¡No lo publiques! Por muy disconforme que estés con una situación no la hagas pública hasta que haya pasado un tiempo prudente.

    En caliente podemos llegar a soltar cosas que nos pueden traer serios problemas. Escribir esos sentimientos y guardarlos es una manera de descargar ese malestar sin que ello cause estragos serios. Esta curiosa actitud la hacía el mismísimo Mark Twain cuando perdía la paciencia. Escribía cartas que quemaban el papel. Por ejemplo, un día escribió a un hombre que había despertado su ira lo siguiente:

    “Lo que usted necesita es un permiso de entierro. No tiene más que decirlo, y le conseguiré uno”

    En otra ocasión escribió a un editor sobre los intentos de un corrector de “mejorar mi ortografía y puntuación”. Ordenó lo siguiente:

    “Imprima de acuerdo con la copia que le envío, y que el corrector se guarde sus sugerencias en la masa podrida de su cerebro”

    Mark Twain se sentía mejor después de escribir estas cartas hirientes. Le permitían descargar tensión; y no hacían daño a nadie porque la esposa del escritor las retiraba del correo. Nunca se enviaban.

    Seguro que todos conocemos a muchos a los que deberíamos corregir y modificar por sus acciones erróneas, pero es mejor empezar por uno mismo. Confucio decía:

    “No te quejes de la nieve del techo del vecino cuando el umbral de tu casa está aún por limpiar”.


  6. Dar el salto

    abril 5, 2010 by Ion


    Puede que muchos se encuentren en la misma situación que yo, se pasan la vida pensando pero actúan bien poco. A mí me gustaría actuar más de lo que pienso, pero a la hora de la verdad, mis pies parecen ser de plomo y me quedo agarrotado cuando hay que tomar decisiones. Tengo que tener las cosas bien claras, haberlas analizado meticulosamente, testeado una y otra vez… Mucho pensar y poco actuar.

    ¡Pues mal! Actuar, Actuar, Actuar. Eso es lo que me digo cuando debo tomar una determinación decisiva. Sé que soy en ocasiones demasiado analítico, y por eso freno los pies cuando veo irregularidades que minimizan el objetivo a alcanzar.

    Pensando visualizas lo que puede ser. Pensando extraes los puntos clave en los que debes centrarte. Pensando creas el plan, forjas la estrategia, escoges las tácticas. Pensando evalúas la situación para determinar si actuar merece la pena o no.

    Pero cuando actúas empiezas a remover lo que verdaderamente existe, no lo que presupones. Actuando te haces daño, pero a la vez aprendes. Actuando exploras y descubres más. Descubres que no era para tanto o por el contrario que al final era más difícil de lo que parecía en un principio. Pero lo mejor de todo ello es que logras una experiencia, experimentas una realidad que antes desconocías.

    Hasta hace bien poco me he empezado a lanzar a la piscina en ciertas cosas, pero considero que debería hacerlo en las que realmente merecen la pena, porque las experiencias de éxito o de fracaso me han enseñado algo muy importante: No te quedes con la duda, más vale un fracaso a tiempo que cien victorias fáciles.