RSS Feed

mayo, 2009

  1. Inteligencia colectiva, ¿Cuándo sí y cuándo no?

    mayo 29, 2009 by Ion

    En ocasiones me suelo plantear el valor de la inteligencia colectiva frente a la inteligencia de grupos de expertos. Parece ser que en los últimos tiempos se ha puesto muy de moda en muchas empresas “abrir la innovación” para encontrar soluciones que generen valor al producto o servicio ofrecido.

    Es un concepto muy bonito, y muy exitoso para algunas decisiones, pero también considero que no debe tomarse en cuenta para algunas otras. Howard Gardner, el célebre investigador de la Universidad de Harbard, en su último libro Five minds of the future realiza una serie de valoraciones acerca de este aspecto:

    Mi manera de ver esta cuestión es la manera de un continuum, en cuyos extremos encontramos una profunda cuestión social como, por ejemplo, las causas de la pobreza o la persistencia del racismo, una cuestión que no está abierta a formulaciones o soluciones ofrecidas por el público en general sean de utilidad. En cambio, en el otro extremo de ese continuo se hallan cuestiones que reflejan los deseos o intereses de un grupo en particular o de la comunidad en general: en tales casos, puede que la ruta preferida sean contribuciones que hace una multiplicidad de individuos heterogéneos.

    Algunos de los fenómenos de actualidad como puedan ser Wikipedia genera un poderoso valor a nivel de conocimiento colectivo. La cuestión es: ¿Las masas conocen mejor que nadie temas relacionados como la física cuántica aplicada? Es entonces cuando planteo que ciertos aspectos relacionados con temas muy específicos y complejos, no puedan ser abordados a través de este tipo de técnicas.

    Según comenta Howard Gardner en su libro, para los temas complejos es preferible contar con grupos pequeños y que se conocen bien y trabajan juntos con regularidad a lo largo de un amplio periodo de tiempo.

    Por otro lado, si nuestro objetivo es obtener valoraciones globales y conocer opiniones de una multitud (un buen ejemplo sería un estudio de mercado) la inteligencia colectiva es de gran ayuda.

    Finalmente y para terminar, siempre nos quedarán algunos casos excepcionales en los que se confirmará que en ocasiones las mentes con menos experiencia pueden ser más lúcidas en aspectos complejos: Artículo


  2. Comunidades

    mayo 28, 2009 by Ion

    Hoy me he visto con la necesidad de concretar el concepto de comunidad. Y como de costumbre he hecho algo clásico. Preguntárselo a una comunidad muy conocida: Wikipedia

    Una comunidad es un grupo o conjunto de individuos, seres humanos, o de animales que comparten elementos en común, tales como un idioma, costumbres, valores, tareas, visión del mundo, edad, ubicación geográfica (un barrio por ejemplo), estatus social, roles. Por lo general en una comunidad se crea una identidad común, mediante la diferenciación de otros grupos o comunidades (generalmente por signos o acciones), que es compartida y elaborada entre sus integrantes y socializada. Generalmente, una comunidad se une bajo la necesidad o meta de un objetivo en común, como puede ser el bien común; si bien esto no es algo necesario, basta una identidad común para conformar una comunidad sin la necesidad de un objetivo específico.

    Me quedo con tres aspectos fundamentales que conforman una comunidad: Personas, compartir elementos comunes (conexión) y meta de un objetivo común.

    Si una comunidad no tiene estos tres elementos, difícilmente puede prosperar. Las comunidades prosperan porque tienen algo que pueden compartir. En esencia, el secreto para liderar una organización próspera consiste en:

    - Establecer un objetivo claro y que conjugue intereses comunes e individuales.

    - Crear un entorno en el que cada persona se sienta cómoda compartiendo (Entorno de Confianza)

    - Generar un sistema abierto con el mundo exterior, y que no estanque a las personas que conforman el sistema.

    - Establecer mecanismos de interacción entre miembros de la comunidad

    Poner en práctica todas estos valores no es nada fácil. Por eso, todo líder que se precie sabrá que es crucial tenerlos en cuenta si quiere que su comunidad prospere.

    O si no, podemos seguir utilizando otro tipo de mecanismos como los establecidos a través de los servo-mecanismos eficientes que transforman a las personas en máquinas (éstos también funcionan, pero a un precio humano bastante más alto.


  3. El caso Brown en la F1

    mayo 26, 2009 by Ion


    “La competencia ya no será entre grandes y pequeños, sino entre rápidos y lentos” (Nikesh Arora, Vicepresidente de Google).

    Considero que el mundo de los negocios va más de intuir algo y seguir adelante que estudiarlo de manera meticulosa hasta llegar a una conclusión. ¿Qué te la das? Algo que has aprendido, ¿qué tienes éxito? Tenías buen olfato para los negocios (Estoy seguro de que muchos referentes del mundo académico me colgarían por esta afirmación…). Pero el tiempo no espera, y menos ahora que las cosas circulan a una velocidad de vértigo.

    En los tiempos que hoy corren muchas de las organizaciones han perdido flexibilidad. No saben responder de manera eficaz a los nuevos cambios de la demanda y se rigen por las inamovibles estrategias a largo plazo que quizás hoy hayan dejado de tener valor.

    Como contempla Nikesh Arora, parece que ya no es cuestión de tener recursos. Con fenómenos como la crisis se está comprobando que muchas organizaciones que funcionaban a todo gas en tiempos de bonanza ya no lo hacen. Las organizaciones con mayor flexibilidad y rapidez serán aquellas que logren el éxito.

    Ejemplos como el caso Brown GP en la Formula 1 dan un referente claro de que no es cuestión de poder, sino que es más bien una cuestión de aprovechar las oportunidades y adaptarse a las nuevas circunstancias.

    Por otro lado, la experiencia es un factor fundamental. Ross Brown es uno de los ingenieros que dieron los siete títulos mundiales a Michael Schumacher. Quien piense que los genios surgen de la nada para revolucionar el mundo de la Formula 1 está muy equivocado. Talento y experiencia son factores que suelen ir de la mano en la gran mayoría de los casos.

    Fuente: nomada


  4. Lo que no me mata me hace más fuerte

    mayo 24, 2009 by Ion

    Me ha encantado ver esta imagen puesto que representa fielmente lo que quiere decir. Cuando hablamos de emprendedores, nos debemos referir a esas personas que a sufrir las consecuencias de una mala acción, no dudan en intentarlo de nuevo.

    La mentalidad de todo emprendedor debería ser la que ya comentaba Nietzsche:

    “De la escuela de la guerra de la vida. – Lo que no me mata, me hace más fuerte.”


  5. Fluidez

    mayo 24, 2009 by Ion

    Es importante estar preparado para abordar nuevas oportunidades y conocer unas pautas que te ayuden a entrar en el terreno con el buen pie. Cada vez que quiero lograr algo suelo seguir unos pasos básicos:

    - Visualiza lo que quieres conseguir. Es la parte más emocional, la menos racional y la que hace que te mantengas ilusionado para alcanzar lo que quieres. Debes tener una imagen clara en tu cabeza de la forma, el olor, el color… Cuanto más claro esté en tu mente, más fácil podrá hacerse realidad.
    - Analiza el territorio. Es necesario un poco de racionalidad, puesto que de ilusiones no se puede vivir. Por otro lado, es conveniente no quedarse en este terreno durante mucho tiempo, puesto que si le añades demasiada racionalidad a un sueño es posible que pierdas las ganas de conseguirlo. El exceso de análisis conduce a la parálisis.
    - Ejecuta acciones para conseguirlo. Es la parte en la que empiezas a tomar cartas en el asunto, cuando realmente puedes empezar a ver como las cosas se materializan. Es la parte creadora que además te hará descubrir aspectos que no se podían conocer gracias al análisis.
    - Establece puntos de control. A medida que ejecutas acciones recibes reacciones que deben ser analizadas y medidas. Lo que no se puede medir no se sabe si mejora, y lo que no mejora termina por estancarse. Es muy importante establecer puntos de control y medida para ver si estás progresando.

    Esta simple disciplina debe ejecutarse a modo de ciclo. No es cuestión de seguir los pasos, es cuestión de mantener la fluidez necesaria para que las cosas sucedan.


  6. Cuando un fallo se transforma en revolución

    mayo 18, 2009 by Ion


    Si pronuncio el nombre de Antonio Meucci seguramente muchos no sepáis de quién estoy hablando. Pero si articulo el de Alexander Graham Bell a la gran mayoría le vendrá a la cabeza su gran invento, el teléfono. Por lo tanto, ¿Quién es ese individuo al que he nombrado en el inicio? Pues bien, no es ni más ni menos que el inventor del teléfono. Efectivamente, él fue la primera persona que descubrió que la voz podía viajar a través de impulsos eléctricos. Puede sonar paradójico, pero Meucci logró inventar lo que ha resultado ser uno de los artilugios más revolucionarios de la edad moderna, y sin embargo no lo patentó y unos años más adelante murió en la miseria.

    Meucci desarrolló un sistema de comunicación para el teatro de la Pérgola, Florencia. En 1950 fue a Nueva York para presentar esa tecnología y poder patentarla. Su poca fluidez en el inglés (él era italiano), sus bajos recursos económicos y un ausente apoyo por parte de las instituciones competentes hicieron que finalmente no lograra la patente.

    Sin embargo Graham Bell ideó un telégrafo experimental con el cual, gracias a un error se percató de lo que Meucci años atrás ya había descubierto.

    ¿Qué podemos concluir con todo esto? Yo llego a una conclusión muy clara de todo esto. Puedes tener el mejor invento del mundo, pero si no lo has sabido vender, si no has logrado el modo de expandir tu idea, habrás fracasado. Por otro lado, puedes intentar cosas que ya existen (el telégrafo ya había sido inventado por Samuel Morse) y lograr revolucionar el mundo de las comunicaciones como hizo Graham Bell.

    Muchas veces el éxito tiene que ver con intentar que ocurran ciertas cosas. Cuando haces las cosas a tu modo, puedes descubrir situaciones que jamás hubieras pensado que podían estar allí. Si jamás las intentas, es seguro que no las descubrirás.


  7. Juego

    mayo 17, 2009 by Ion

    Debo reconocer que me gusta jugar. ¿A quién no le gusta jugar? ¿Quién ha perdido la ilusión por el juego?

    Llegamos a una edad en la que parece que se terminó eso de jugar, el trabajo es lo verdaderamente importante y el ocio es algo accesorio. Pero yo sólo me siento agusto cuando juego, y si me tomo mi trabajo como un juego obtengo mejores resultados.

    Descontextualizar la palabra trabajo es difícil si la queremos transformar en la palabra juego. Es fácil escuchar que el juego es una cosa y el trabajo es otra, que no se juega con las cosas serias. Que se lo digan a los profesionales que juegan al futbol y que disfrutan del juego, o que como el otro día oía en palabras de Coti en la radio: “Se utiliza esa misma palabra, Play en inglés para tocar un instrumento”.

    Jugar es lo único que nos queda para mantenernos vivos, y si nos tomamos las cosas demasiado en serio es cuando empezamos a morirnos por dentro y a no obtener los resultados deseados.

    A continuación podemos ver un buen video que retracta esta reflexión:


  8. Ideas en movimiento

    mayo 13, 2009 by Ion

    Cuando lanzamos una idea, cuando la compartimos ocurre un fenómeno muy curioso. La persona con la cual compartes esa idea la devuelve con una dirección. Me explico; la dirección que toma una idea compartida depende de la otra persona, su cultura, personalidad, su estado de ánimo… Esto es, cuando comunicamos una idea, el feedback puede ser positivo o negativo (arriba y abajo). Un ejemplo de práctico para explicar esto:

    - Se me ha ocurrido que podrían poner sillones cómodos en las paradas de autobús.

    Si una persona utiliza la óptica positiva te diría:

    - ¡Qué buena idea, me parece genial!

    Si una persona utiliza la óptica negativa te dirá:

    - Eso es una tontería, eso no sirve para nada.

    Pero existe otro tipo de dirección. La que se desplaza hacia los lados. El pensamiento lateral bautizado por Edward de Bono pretende crear nuevas perspectivas. Cuando se utiliza el pensamiento lateral estás moviendo la idea a otros campos. Estamos muy poco acostumbrados a utilizarlo. Si lo usáramos, no nos limitaríamos a decir que buena idea o que mala idea. Trataríamos de transformar la realidad aplicando el concepto a otros escenarios, modelándolo, reinventándolo.

    Me he dado cuenta de que es difícil contagiar ideas, y sobre todo en nuestra cultura racional y basada en lo práctico. Cualquier idea es posible, cuando la tenemos es por algo, intuimos algo que puede mejorar. Es tan importante tener ideas como hacer que quien las escuche logre dirigir tu idea hacia arriba y hacia un lado. Sólo así puedes mejorarla, transformarla, moldearla. Si te limitas a decir eso no funcionaría te estás convirtiendo en un asesino de la idea, y de esos tenemos muchos.


  9. El accidente crisis

    mayo 6, 2009 by Ion


    El pasado día hablaba sobre lo que yo llamé “lucha de piratas contra militares”. Este fenómeno quedó latente en uno de los talleres que se organizaron en la Feria de Emprendizaje, Innovación y Creatividad.

    En este curioso taller se hacía una representación del “accidente crisis”. En él, todo el mundo entraba con un petacho de plástico rojo haciendo referencia a las heridas causadas tras la crisis. Mientras, en el suelo se podía contemplar a dos personas gravemente heridas (una de ellas yo). En el taller todo el mundo debía hablar sobre su particular situación tras la crisis. Emprendedores con proyectos recientes, estudiantes, empresarios consolidados y gente que había perdido su trabajo recientemente dieron su punto de vista y pusieron en común algunas de las posibles soluciones a esta difícil situación.

    En mi estudio sobre la calidad de vida he podido comprobar la gran importancia que tiene el hecho de conocer los aspectos que caracterizan a las diferentes generaciones. En este taller comprobé de modo práctico, cómo piensan y cómo sienten los grupos generacionales. Corroboré que uno de los grandes problemas actuales a los que se pueden enfrentar las organizaciones es el choque de valores entre generaciones.

    Pude comprobar que los que están a la cabeza de las empresas de hoy tienen muchos juicios mal fundados acerca de la actitud de las generaciones entrantes. Algunas de las siguientes frases definían muy bien la percepción que tienen de nosotros:

    - “Lo que no os dais cuenta chavales, es que ya no estáis en el cole, aquí has empezado a trabajar y no has venido a aprender”
    - “¿Creéis que esto es un lugar de pasada en el que podéis marcharos a vuestras anchas en el momento que os hayáis cansado?”
    - “Ya no veis el trabajo como un tema serio, pero ahora las cosas han cambiado y no lo vais a tener tan fácil…”

    No faltó la réplica de la parte joven, entre ellos se encontraban algunos compañeros de la universidad que pusieron los puntos sobre las “ies”. No somos tan malos como parecemos ni los chavales que vienen por detrás son tan caóticos como aparentan. Es posible que lo que se esté viendo en las escuelas y en las empresas sea más que una disonancia como consecuencia de un sistema que ha dejado de tener validez.

    Los jóvenes estamos trayendo esa pincelada luden del que hablaba en el post anterior. Reconozco que debe ser difícil conciliar estos dos perfiles, pero considero que se trata de una gran oportunidad en la cual las organizaciones pueden aprovechar dos potenciales de trabajo que pese a ser muy diferentes pueden aportar gran valor.


  10. Piratas contra militares

    mayo 4, 2009 by Ion

    Lo vengo diciendo y no me cansaré en repetir que este mundo se ve afectado por una aceleración cultural y tecnológica sin precedentes históricos. La tecnología no sólo está cambiando las formas de hacer las cosas. La tecnología está cambiando la manera en la que nos relacionamos y este cambio cultural está afectando a todos los aspectos de nuestra vida cotidiana.

    La crisis está replanteando si los antiguos conceptos tienen valía en el momento actual. Muchas de las organizaciones se rigen bajo un modelo de gestión que está en declive, y precisamente porque el dinamismo es uno de los aspectos que menos podemos encontrar en ellas y actualmente es el que mayor valor puede crear a las mismas.

    Además está ocurriendo un fenómeno en el cual dos grupos culturales bien distintos conviven en un mismo sistema empresarial. Lejos de colaborar para afrontar la difícil situación, luchan por interponer sus principios. Estas culturas en interacción son los “fabers” y los “ludens”:

    Una persona faber es aquella que mantiene una postura que pone en valor el “saber personal”, el ser muy metódico; tiene una concepción del trabajo basado en el esfuerzo, dedicación, mérito, sacrificio, perfeccionismo; con una concepción del tiempo orientada al futuro, a la planificación; sus palabras claves son: “aplicar”, “estructurar”; en su imaginario domina la racionalización, la domesticación, el poder, la productividad, la rentabilidad y la excelencia; su referente es el texto, el pensamiento lineal.

    Mientras que en una persona luden la postura que domina es la del “aprendiz permanente”, la intuición; tiene una concepción del trabajo basado en el juego, el placer, la experimentación, la huida y asumir riesgos; su concepción del tiempo es el presente, el instante; en su imaginario domina la relación, las redes, la conexión, la coordinación, la armonía y la concordia, la socialización, el debate, la colaboración y la participación; su referente son las imágenes, los sonidos, los vídeos, el pensamiento complejo.”

    Si observamos podemos comprobar que son culturas bien distintas pero que pueden llegar a aportan gran valor a la organización si se crean entornos de colaboración conjunta. Cada uno de estos grupos tiene sus particulares “poderes especiales” que no dejan de ser necesarios en el día a día de la organización. Sin embargo, el sistema organizacional está confrontándolos.

    Yo lo denominado la “lucha de piratas contra militares”. Particularmente identifico que los jóvenes que están entrando en las empresas (La Net Generation) tienen un perfil luden. Éstos se sienten frustrados ante un sistema que ha sido diseñado para los faber y están causando muchos quebraderos de cabeza a aquellos trabajadores que llevan años trabajando y que creen que estos jóvenes no son más que “niñatos que no saben lo que quieren”. Para generaciones anteriores que cohabitaban en el sistema hasta el momento no les ha supuesto ningún problema adaptarse por su perfil conformista, pero los jóvenes de hoy ya no buscan lo mismo que los jóvenes de años atrás, es más, no dejarán de luchar y acabarán rompiendo el sistema con el fin de lograr una transformación del mismo. Puesto que su visión del mercado, de cómo hacer empresa, de la gestión de la misma y de la comunicación es mucho más competitivo que antiguo modelo en los tiempos que hoy corren.

    Fuente: Manuel Gross