Vacío

Vacíos son los momentos que escapan al recuerdo.

Vacíos los besos que damos desde la boca y no desde el corazón.

Vacías las gélidas caricias de quien no ama.

Vacía es la semilla que no se riega y el agua que no fluye allí donde la vida espera.

Vacíos los sueños que se escurren por la almohada noche tras noche.

Vacía es la persona que no siente la música, que oye pero no escucha.

Vacía como la botella que llena de euforia o dolor nuestras noches de insomnio.

Vacía como la sombra de quien no se expone a la luz.

Vacías como las hojas del cuaderno de un poeta que carece de musas…

Vacía como la luna cuando el lobo permanece callado.

Vacía la ley que defiende a los culpables de delitos imperdonables.

Vacía la manta que recubre el cadáver en el asfalto.

Vacío como el manjar que deleita el paladar de un hombre cuando su semejante pasa hambre.

Vacía como la vida de aquel que fue dirigido por la opinión de otros.

Tao Te Ching

De vez en cuando me detengo a leer alguno de los fragmentos del libro Ta Te Ching. Si nunca has oído hablar de él te recomiendo que le eches un ojo en este enlace. Compré un libro, aunque no me convence tanto la traducción como la de esta página web.

Recuerdo la primera vez que lo leí. Descubrí fragmentos en él que me inspiraron de tal manera que no he podido evitar echarle un ojo una y otra vez siempre que he tenido ocasión.

La belleza de estos textos es tal que no podía evitar sonreír una y otra vez con cada nuevo fragmento. Era una especie de iluminación la que encontraba en cada frase. Quizás fuera una época de cambios y estos textos me ayudaron a comprender algo mejor la naturaleza de las cosas.

La esencia de la filosofía taoísta es la base de algunas de las religiones orientales más importantes como por ejemplo el budismo. Si tenéis oportunidad leerlo y reflexionar sobre las frases. Realmente merece la pena y si te pasa como a mi, quizás encuentres pequeños momentos de iluminación con alguna de ellas.

Momentos y recuerdos

En ocasiones nunca sabes cuánto valor tiene un momento hasta que se convierte en un recuerdo

Salir de tu zona de confort

Las personas somos seres que buscamos estados de equilibrio psicológico y físico. En ocasiones sabemos que una decisión va a suponer la entrada a un estado de intranquilidad; el propio hecho de tener que tomar dicha decisión ya está suponiendo un estado de desequilibrio que nos está sacando de nuestro estado de confort y nos está llevando a una zona de tensión.

En la época que nos está tocando vivir hemos llegado a un estado colectivo en la cual dicha zona de confort se ha convertido en una sensación muy generalizada. Es más, consideraría que la actual crisis se debe, entre otras muchas cosas, a una epidemia que yo la llamaría “Estancamiento en la zona de confort crónico”. Por ejemplo, si tenemos un trabajo, dejarlo es de locos. “La que nos está cayendo y encima yo pensando en dejar mi trabajo.” ; “¡Qué mal están las cosas! Busco y busco trabajo pero la cosa está muy mal, nadie me va a contratar hoy en día.”; “Prefiero ahorrar hoy hasta que las cosas vayan bien dadas. Tampoco voy a andar gastando a lo tonto o invirtiendo cuando no sé lo que va a ser de mí en unos meses.”

Éste y muchos más son algunos ejemplos de cómo la gente, ante la crísis adopta un estado mental en el cual prefiere mantenerse en su zona de confort a salir de ella para encontrar nuevos desafíos. Poco a poco nos vamos estancando, perdemos la capacidad de forzar nuestra persona a hacer cosas diferentes. Preferimos vivir medianamente bien a arriesgarnos y tratar de logar aquello que nos puede completar como personas. Como esta situación se está convirtiendo en un mal global, el estancamiento es generalizado. Esta situación afecta a la economía, a las finanzas, intercede en nuestra salud mental personal y colectiva…

El otro día me di cuenta de todo esto mientras salí a correr. Sí, saliendo a correr. Llevo meses haciendo futing y mi cuerpo se ha acostumbrado a un ritmo, pensaba que no podía hacer mucho más puesto que si mi capacidad física llega a X tengo que entrenar mucho hasta alcanzar progresos. Estaba en una zona de confort en la cual mi cuerpo se había acostumbrado a un ritmo del cual no quería salir. Si trataba de imprimir un poco más de velocidad a mi carrera, mi cuerpo se revelaba y me decía: “Ion, estás forzando”. Pero el otro día salí a correr con un amigo, él está mejor preparado que yo e imprimimos un ritmo mayor al que mi cuerpo está acostumbrado. Reconozco que acabé agotado, pero alcanzamos un ritmo medio muy por encima del que hubiera conseguido si hubiera ido yo solo. Forcé mi cuerpo a hacer cosas que parecía que estaban por encima de sus posibilidades.

¿Con todo esto a dónde quiero llegar? Pues que en la vida siempre vamos a alcanzar puntos en los que nos encontramos cómodos y la única forma de evolucionar es romper con las reglas que nosotros mismos nos hemos establecido. El ser humano es capaz de hacer cosas increíbles, pero sólo si sabemos romper de la manera adecuada con dichas barreras limitadoras podremos llegar a lograrlas. De toda esta historia saco dos conclusiones generales:

  1. Si quieres evolucionar tienes que pasar por etapas de sobreesfuerzo. Por muy “insanas” que te parezcan van a romper con la barrera que te estás estableciendo. Eso sí, debes saber encontrar un equilibrio, ir mucho más allá puede perjudicarte. En ocasiones es un pequeño salto, una vez superado deberás volver a romper otro, luego otro y otro más…
  2. Hay veces que necesitas la ayuda de otros para salir de tu zona de confort. Tú solo puedes alcanzar unos límites y darte cuenta de que la ayuda de otros puede beneficiarte es un gran paso. Pierde el miedo a solicitar un pequeño cable cuando lo necesites.

 

 

¿Qué harías si no tuvieras miedo?

El miedo es la sensación que más nos paraliza. Por culpa del miedo dejamos de hacer muchas de las cosas que debemos hacer, sin embargo, las mejores cosas que hemos hecho a lo largo de nuestra vida se han producido por haber afrontado dicho miedo.

Nada merece la pena si no nos supone un desafío y si decidimos no desafiarnos en todo momento estaremos viviendo dentro de nuestra zona de comodidad. De algún modo, nuestro cuerpo nos pide bienestar, sentirnos bien, pero cuando esto se convierte en un continuo, empezamos a sentir una tensión negativa.

Los desafíos son una forma de crear nuevas tensiones positivas y éstas son las que empujan nuestro espíritu a alcanzar las cosas que realmente merecen la pena.

Una de las cosas más importantes que he aprendido es hacerme la siguiente pregunta cuando estás paralizado:

¿Qué harías si no tuvieras miedo?

Desde el corazón


En tiempos de crisis yo planteo una cosa, es preferible creer en la magia y confiar en que las cosas vayan a salir bien. En tiempos de crisis el exceso de análisis nos crea la parálisis y precisamente por eso hay que confiar en aquello que uno siente, aunque aparentemente sea la mayor estupidez. Volverse loco es la mejor opción cuando parece que hay pocas opciones, y si uno tiene la impresión de que no las hay, o éstas no le satisfacen, lo mejor que se puede hacer es crearlas desde el corazón. Porque éste es el único lugar desde el cual brotan las cosas de las que jamás te arrepentirás en la vida.

Where good ideas come from

Adiós Steve

 

Para mí Apple no es una marca comercial que crea excelentes productos tecnológicos. Para mí Apple es el reflejo de una persona que cambió el mundo.

Logró humanizar el término “tecnología”, diseñó dispositivos que se adaptaban a nosotros, los reinventó para que aún logrando los mismos fines fueran más agradables, más amigables, únicos. En definitiva, que las máquinas fueran menos máquinas sin dejar que las personas fuéramos menos personas.

Quizás suenen exageradas estas palabras, pero a lo que me refiero es que siempre quiso hacer de la ciencia y la tecnología un arte, y esto es lo que marca la diferencia frente a otros.

Cada producto, cada dispositivo, cada aplicación son tratados como si fueran la genialidad de un artista. Y esto es lo que hace que otras compañías tengan la necesidad de seguir la estela de Apple.

Steve Jobs ha estado siempre un paso por delante del resto, ha sido el líder visionario por excelencia de este siglo y seguramente sería una persona que dejó una huella importante entre aquellos que pudieron conocerle personalmente.

Hoy ya no está entre nosotros, pero puedo asegurar que siempre será un referente en mi vida.

Gracias por todo Steve,

 

El gran dictador

No destruyas, crea